Celebremos con alegría la fiesta de santa Martina, virgen, porque el Señor del universo la ha colmado de su amor.
Oremos:
El amor es fuerte como la muerte
Lectura del libro del Cantar de los Cantares
Grábame como un sello en tu brazo, como un sello en tu corazón, porque es fuerte el amor como la muerte; es cruel la pasión como el abismo; es centella de fuego, llamarada divina: las aguas torrenciales no podrán apagar el amor, ni anegarlo los ríos.
Del salmo 148
Aleluya.
Reyes y pueblos del orbe, príncipes y jefes del mundo; los jóvenes y también las doncellas, los viejos junto con los niños.
Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime. Su Majestad sobre el cielo y la tierra; él acrece el vigor de su pueblo.
Alabanza de todos sus fieles; de Israel, su pueblo escogido.
¡Que llega el esposo; salgan a recibirlo!
Ý Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y haz que esta Eucaristía nos ayude a superar nuestra inclinación al pecado para que, a ejemplo de santa Martina, virgen, podamos vivir según el Evangelio.
La vida consagrada a Dios es un signo Del Reino de los cielos
En verdad es justo y necesario que te alaben, Señor, tus criaturas del cielo y de la tierra.
Las cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite con las lámparas. A medianoche se oyó una voz: "Ya viene el esposo; salgan al encuentro de Cristo, el Señor".Antífona de Entrada
Oración Colecta
Tú que colmaste de dones celestiales a santa Martina, virgen, concédenos, Señor, imitar su entrega a ti aquí en la tierra y compartir con ella tu gloria en el cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
8, 6-7
Si alguien quisiera comprar el amor con todas las riquezas de su casa, se haría despreciable.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Aleluya.
Aleluya.
Aleluya.Aclamación antes del Evangelio
Aleluya,aleluya.
Está es la virgen prudente, a quien el Señor encontró vigilante; al llegar el Señor, entró con él a las bodas.
Aleluya.Evangelio
25, 1-13
"El Reino de los cielos se parece a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron vasijas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz:
"¡Que llega el esposo, salgan a recibirlo!"
Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas:
"Demos un poco de su aceite, que se nos apagan las lámparas".
Pero las sensatas contestaron:
"Por si acaso no hay bastante para ustedes y nosotras, mejor es que vayan a la tienda y se lo compren".
Mientras iban a comprarlo llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, y decían:
"Señor, señor, ábrenos".
Pero él respondió:
"Les aseguro que no las conozco".
Por tanto, velen, porque no saben el día ni la hora".
Palabra del Señor,
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque al celebrar a los santos que por amor al Reino de los cielos se consagraron a Cristo,
reconocemos tu Providencia admirable, que no cesa de llamar al hombre a la santidad primera,
para hacerlo participar ya desde ahora de la vida que gozará en el cielo, por Cristo, nuestro Señor.
Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
[Misa]Antífona de la Comunión